Las sensaciones
¿Qué se siente al patinar? O, mejor dicho...¿Qué siento?
Puedo decir que la búsqueda del equilibrio y esa sensación de libertad cuando el aire te pega en la cara es lo que más me seduce del patinaje artístico.
El desafío de lograr cada figura, deslizamiento...Intentar un pequeño salto o un trompo es adrenalínico.
Dominar el cuerpo. Dominarlo. Decidir hacer y hacerlo... Y que el cuerpo te responda...aunque sea de a poco, aunque sea un poquito.
Además la práctica te libera, te libera del pensamiento cotidiano, de ese que no te da paz, te libera de pensar por un rato.
La ecuación es simple, si no te concentrás, te caés. Así que es más liberador que cualquier gym. Hay que concentrarse, coordinar (que soy un queso, debo decirlo) ¡y no pensar en lo que uno piensa todo el día!
Algo muy importante y que el patinaje comparte con otros deportes: hacer amigos.
Muchos amigos y que comparten esta misma pasión. Y que te ayudan y te esperan y se preocupan y están.
Paloma, bandera, vela, carrito, sonja (esa figura me encanta ¡porque me sale!), arco, trompos, patinar para atrás, hacer figuras para atrás. Patinar con otros, coordinar en una coreo... Bailar las coreos de Vivi, la entrenadora...
¡Cuántos desafíos!
Por eso y muchas cosas más el patín es pasión.
Para ir cerrando, por ahora, en un final inacabado, les dejo un popurrí de lo que les estoy contando.
Primer festival...(no me acuerdo la fecha)
Con Alina y Mariela, mis compañeras infaltables
Practicando sonja... esa figura que me encanta.










No hay comentarios:
Publicar un comentario