Dedicado a Milagros
“-Y se me
ocurrió pensar en los tipos, no en este tipo en especial, sino…
-Los
tipos, sí.
-Eh, ahí
está. En ‘el Tipo’… El tipo puede hacer cualquier cosa para ser distinto, pero
hay una cosa que no puede cambiar, ni él, ni vos, ni yo, nadie… (…)
- ¿Te das
cuenta Benjamín? El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia,
de novia, de religión, de Dios…pero hay una cosa que no puede cambiar,
Benjamín, no puede cambiar… ¡de pasión!” (El Secreto de sus Ojos, 2016)
Ahí está
ella, por enfrentarse una vez más a la pista. Impecable con su traje de
brillos, concentrada, impenetrable. El locutor llama a su categoría, ella cruza
unas palabras con su entrenadora y sale.
Sale a
prueba de pista con toda la garra y la fuerza como lo ha hecho desde que empezó
a patinar, cuando tenía tan solo cuatro años.
Esta es
su gran oportunidad, el campeonato nacional, posicionarse entre las mejores es
su deseo, su gran meta.
La pista está difícil, resbalosa. Varias competidoras han caído al hacer las figuras y los saltos que se incluyen en sus coreografías.
Y allá
va, por ese triple envidiable en el que gana gran altura y que pulió al mínimo
detalle antes de la competencia. Toma impulso, salta y cae…Cae mal.
Se hunde
en un grito de dolor. Dolor físico y dolor emocional.
Una
fractura de muñeca no le permite continuar. ¡Al diablo todas sus
ilusiones!
La
atendieron en la guardia del hospital, la entablillaron, la subieron a un
colectivo y la enviaron a la casa.
Hay que
decirlo, se encontraba a varios kilómetros.
Una vez
más el dolor. Ese dolor que conocía tan bien y que ya la había golpeado unos
años antes con la muerte de su padre.
Ana
Milagros Romero Bonetti, he aquí su nombre completo, nació en Posadas,
Misiones, un caluroso 8 de enero de 1999, el primer mes del fin de siglo.
Su
nacimiento fue como es: de prisa, atropellado, impetuoso, pasional.
Dicen que
no dio tiempo a los médicos a ponerse los guantes que ella ya estaba allí, con
sus ojitos de un negro profundo, sonriendo.
A Mili
desde pequeña le gustó el patín. Adquirió de su papá el amor por el deporte, la
constancia y la disciplina, aunque en más de una oportunidad tuvo que ponerle
los puntos sobre las ies.
El
entrenamiento es duro, por el tipo de deporte y por la gran cantidad de tiempo
que demanda. Muchas veces tuvo que elegir entre ir a una fiesta, juntarse con
sus amigas y el entrenamiento o los fines de semana de competencia. Y, por lo
general, sin esfuerzo siempre eligió la segunda opción.
Sus
primeros pasos en la pista fueron los de aprender a caminar sobre cuatro
ruedas, pero pronto la entrenadora sugirió que podría integrar el equipo de
competencia del club. Y es así, que, desde ese momento hasta hoy, forma parte
del mismo.
Fue
campeona provincial, nacional y sudamericana en diversos torneos. Supo formar
parte de la Selección Argentina que, en el año 2016, viajó a Italia a competir
en la Copa Filippini, quedando en sexta posición entre veintidós patinadoras.
Pero sus
logros en medallas no son lo más importante en esta personita; lo son su
capacidad para sobreponerse a los obstáculos, la templanza con que afronta las
vicisitudes, su fortaleza.
La
enfermedad y muerte de su padre fue un golpe muy duro, desestabilizante. Fueron
días de vivir en soledad, de crecer sin pedir permiso al tiempo, de luchar.
Pero fue la pista de patín, una vez más, la que contuvo sus emociones y le dio
la suficiente fortaleza a esta campeona de la vida para continuar.
El hoy la
encuentra transitando una carrera afin. Cursa el cuarto año de la Licenciatura
en Actividades Físicas y Deportivas y ya tiene su espacio propio, su escuelita de patín.
Su vida
discurre entre la facultad, el entrenamiento y la enseñanza, dando
sus pasos como entrenadora, atendiendo a niños que se inician en el
patinaje artístico.
El patín
es su pasión. No hay cansancio, ni excusa, ni familia, ni novio, ni amistades
que puedan con esa emoción intensa que siente cuando ingresa a una pista.
Cuando siente el viento en la cara. Cuando la velocidad y el movimiento la
hacen volar y acercarse, un poquito más al cielo.
(Texto elaborado para la materia Producción de Relatos Audiovisuales, Maestría en Tecnología Educativa. UAI)
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