miércoles, 15 de septiembre de 2021

      Las sensaciones

¿Qué se siente al patinar? O, mejor dicho...¿Qué siento?

Puedo decir que la búsqueda del equilibrio y esa sensación de libertad cuando el aire te pega en la cara es lo que más me seduce del patinaje artístico.
El desafío de lograr cada figura, deslizamiento...Intentar un pequeño salto o un trompo es adrenalínico. 
Dominar el cuerpo. Dominarlo. Decidir hacer y hacerlo... Y que el cuerpo te responda...aunque sea de a poco, aunque sea un poquito.
Además la práctica te libera, te libera del pensamiento cotidiano, de ese que no te da paz, te libera de pensar por un rato.
La ecuación es simple, si no te concentrás, te caés. Así que es más liberador que cualquier gym. Hay que concentrarse, coordinar (que soy un queso, debo decirlo) ¡y no pensar en lo que uno piensa todo el día!

Algo muy importante y que el patinaje comparte con otros deportes: hacer amigos.
Muchos amigos y que comparten esta misma pasión. Y que te ayudan y te esperan y se preocupan y están. 
Paloma, bandera, vela, carrito, sonja (esa figura me encanta ¡porque me sale!), arco, trompos, patinar para atrás, hacer figuras para atrás. Patinar con otros, coordinar en una coreo... Bailar las coreos de Vivi, la entrenadora...
¡Cuántos desafíos!

Por eso y muchas cosas más el patín es pasión.
Para ir cerrando, por ahora, en un final inacabado, les dejo un popurrí de lo que les estoy contando.



          Primer festival...(no me acuerdo la fecha)


Con Alina y Mariela, mis compañeras infaltables





   Practicando sonja... esa figura que me encanta.

¡Pasión!






De mariposas y arcos.






Grupo Adultos. Festival Fin de Año ... de algún año. Pista Hot Wheels.






 Dedicado a Milagros


“-Y se me ocurrió pensar en los tipos, no en este tipo en especial, sino…

-Los tipos, sí.

-Eh, ahí está. En ‘el Tipo’… El tipo puede hacer cualquier cosa para ser distinto, pero hay una cosa que no puede cambiar, ni él, ni vos, ni yo, nadie… (…)

- ¿Te das cuenta Benjamín? El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios…pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín, no puede cambiar… ¡de pasión!” (El Secreto de sus Ojos, 2016)

 

Ahí está ella, por enfrentarse una vez más a la pista. Impecable con su traje de brillos, concentrada, impenetrable. El locutor llama a su categoría, ella cruza unas palabras con su entrenadora y sale.

Sale a prueba de pista con toda la garra y la fuerza como lo ha hecho desde que empezó a patinar, cuando tenía tan solo cuatro años.

Esta es su gran oportunidad, el campeonato nacional, posicionarse entre las mejores es su deseo, su gran meta.

La pista está difícil, resbalosa. Varias competidoras han caído al hacer las figuras y los saltos que se incluyen en sus coreografías.

Y allá va, por ese triple envidiable en el que gana gran altura y que pulió al mínimo detalle antes de la competencia. Toma impulso, salta y cae…Cae mal.

Se hunde en un grito de dolor. Dolor físico y dolor emocional.

Una fractura de muñeca no le permite continuar. ¡Al diablo todas sus ilusiones!

La atendieron en la guardia del hospital, la entablillaron, la subieron a un colectivo y la enviaron a la casa.

Hay que decirlo, se encontraba a varios kilómetros.

Una vez más el dolor. Ese dolor que conocía tan bien y que ya la había golpeado unos años antes con la muerte de su padre.

Ana Milagros Romero Bonetti, he aquí su nombre completo, nació en Posadas, Misiones, un caluroso 8 de enero de 1999, el primer mes del fin de siglo.

Su nacimiento fue como es: de prisa, atropellado, impetuoso, pasional.

Dicen que no dio tiempo a los médicos a ponerse los guantes que ella ya estaba allí, con sus ojitos de un negro profundo, sonriendo.

A Mili desde pequeña le gustó el patín. Adquirió de su papá el amor por el deporte, la constancia y la disciplina, aunque en más de una oportunidad tuvo que ponerle los puntos sobre las ies.

El entrenamiento es duro, por el tipo de deporte y por la gran cantidad de tiempo que demanda. Muchas veces tuvo que elegir entre ir a una fiesta, juntarse con sus amigas y el entrenamiento o los fines de semana de competencia. Y, por lo general, sin esfuerzo siempre eligió la segunda opción.

Sus primeros pasos en la pista fueron los de aprender a caminar sobre cuatro ruedas, pero pronto la entrenadora sugirió que podría integrar el equipo de competencia del club. Y es así, que, desde ese momento hasta hoy, forma parte del mismo.

Fue campeona provincial, nacional y sudamericana en diversos torneos. Supo formar parte de la Selección Argentina que, en el año 2016, viajó a Italia a competir en la Copa Filippini, quedando en sexta posición entre veintidós patinadoras.

Pero sus logros en medallas no son lo más importante en esta personita; lo son su capacidad para sobreponerse a los obstáculos, la templanza con que afronta las vicisitudes, su fortaleza.

La enfermedad y muerte de su padre fue un golpe muy duro, desestabilizante. Fueron días de vivir en soledad, de crecer sin pedir permiso al tiempo, de luchar. Pero fue la pista de patín, una vez más, la que contuvo sus emociones y le dio la suficiente fortaleza a esta campeona de la vida para continuar.

El hoy la encuentra transitando una carrera afin. Cursa el cuarto año de la Licenciatura en Actividades Físicas y Deportivas y ya tiene su espacio propio, su escuelita de patín.

Su vida discurre entre la facultad, el entrenamiento y la enseñanza,  dando sus pasos como entrenadora, atendiendo a niños que se inician en el patinaje artístico.

El patín es su pasión. No hay cansancio, ni excusa, ni familia, ni novio, ni amistades que puedan con esa emoción intensa que siente cuando ingresa a una pista. Cuando siente el viento en la cara. Cuando la velocidad y el movimiento la hacen volar y acercarse, un poquito más al cielo.

 (Texto elaborado para la materia Producción de Relatos Audiovisuales, Maestría en Tecnología Educativa. UAI)




Mili Pasión. Relato de una patinadora. Autora del audiovisual: Sandra Bonetti


Una pasión compartida

Como les contaba en entradas anteriores, comparto con Mili la pasión por este deporte, aunque por supuesto ella es una deportista de competencia y yo soy una aficionada.

Casi diría que nos iniciamos juntas, ella con 4 y yo con 33 años...¡Una pequeña diferencia! Pero nos une la misma pasión. 
Tuve la oportunidad de acompañarla a casi todas las competencias y disfrutar de su arte arriba de las ruedas. Ella es una deportista excepcional. ¡Qué va a decir una madre1 ¿no? 😂

Pero además pudimos compartir momentos únicos, como esos de los festivales de fin de año, en que las dos nos poníamos las lentejuelas y las plumas y cargábamos la adrenalina de salir a escena.





¡Acá estamos las dos! Un disfrute inigualable.

Acompañarla todo ese tiempo fue maravilloso. Hasta que creció y me dijo, -mami, puedo ir sola, vos quedate nomás- jaja. Entonces seguí disfrutando sus logros desde otro lugar. 








Puede ser que muchos piensen que volqué en ella mis ganas o mis sueños de niñas, pero les puedo decir con certeza que no. Empecé a patinar yo y después se inició ella y le gusta tanto como a mí.
Y celebro este encuentro de madre e hija que se produce a través del deporte; de esta pasión compartida.

 


Mención especial a él

Porque detrás de la práctica del deporte, está la familia que contiene, acompaña, se banca fines de semana enteros en una pista. Se bancan las ausencias. 
Él nos banca y acompaña en todas y siempre está, aunque no comparte este deporte, mi hijo, su hermano Fran. 





 El patinaje artístico sobre ruedas.



Para los que conocen poco sobre esta disciplina deportiva, voy a intentar contarles sus características

principales, pero ¡ojo!, no desde el lugar de experta, sino de una apasionada aficionada practicante y, desde el lugar de mamá que acompañó a su hija desde los 4 años en el camino de este deporte espectacular.

Les cuento que se consta de deslizamientos en las que el deportista va realizando figuras, saltos y piruetas.

Son varias las disciplinas que se practican dentro del patinaje artístico sobre ruedas y, el participante o deportista puede practicar una o varias, dependiendo del nivel en que se encuentre. Si está en un nivel competitivo profesional hay reglas específicas.

Vamos a ellas.




(ya sé que el avatar tiene patines con cuchillas...pero sucede que no son tan populares las ruedas 😁😁)


Escuela: Para muchos aburridísima, pero necesita de una precisión y concentración tan intensas que es atrapante. 

Consiste en deslizarse en un pie, sobre círculos que están pintados en la pista, haciendo diferentes figuras, previamente estipuladas. 

Disciplina Escuela. Imagen Fuente: https://www.efdeportes.com/efd162/modalidades-del-patinaje-artistico.htm


Libre: Es casi como hacer danza sobre las ruedas. ¡Adoro! Hay que seleccionar una música y diseñar una coreografía, en realidad dos, ya que dependiendo de la categoría, se debe desarrollar un programa corto y un programa largo.

Básicamente consiste en deslizamientos coreografiados que tienen que contener ciertos elementos obligatorios: saltos, giros y trabajo de piso (movimiento de pies). Armonía, ritmo, fluidez, estilo es lo que compone la performance, y claro ¡que te llegue al alma! 

El estilo libre puede ser individual o en parejas.

¡Ah! y me olvidaba de algo muy importante: hay que diseñar el traje. ¡Qué manera de correr con la modista, las lentejuelas, las piedras y demás! Pero verlo lucir en la pista es por demás satisfactorio.



Danza: Aunque tenga la misma denominación, no tiene nada que ver con la danza/baile. Esta disciplina consta de movimientos de pies consecutivos y desplazamientos que deben ser ejecutados con la mayor fluidez posibles. 

"Es fundamental el acoplamiento de los pasos con los tempos de la música, es en esta modalidad de suma importancia el vestuario ya que a diferencia del libre individual el ritmo es previamente establecido por el “Reglamento FIRS” , de esta forma el atuendo del patinador debe ir acorde al ritmo musical, los ritmos establecidos son :Marchas, Valses, Fox Trot, Tangos, Blues, Rumba, Zamba, Polka, Jive, Charlestón..." (extraído de: https://www.efdeportes.com/efd162/modalidades-del-patinaje-artistico.htm)

También puede ser individual o en parejas.

Como para muestra basta un botón, les comparto este video:


Precisión: ¡Es impresionante ver lo que logran los deportistas sobre las ruedas! Se trata del montaje de un esquema coreográfico, donde los participantes (de 12 a 24 patinadores) realizan figuras y deslizamientos de acuerdo al reglamento, lo más uniforme posible. Es precisión, armonía, fluidez y ¡mucho vértigo!

¡A disfrutar de estas argentinas!


Show: En esta disciplina se pueden combinar elementos del patinaje libre en un montaje coreográfico, donde además de la fluidez y precisión al deslizar y hacer las figuras, se valora la dramatización, el vestuario, el maquillaje, etc.


 ¿Por qué PatínPasión?

¡Hola, hola! 

Les presento a mi nuevo blog, en el que voy a tratar de contarles unas cuantas cosillas vinculadas a una de mis pasiones: El patinaje artístico.

Sí, es una. ¡Tengo varias! Es que tantas cosas me seducen en esta vida que a veces no sé qué hacer primero.

Por eso siempre digo que soy un Mboyeré, esa mezcla, ese lío o ese caos que es propio de cada alma. (Esta definición me la pedí prestada de una locutora, quién me la dijo una vez... je).

¿Qué otras cosas me apasionan?
Adoro pintar. Estoy estudiando canto. Soy una eterna estudiante. Me apasiona la lectura. Y bailar. En fin... lo que más me seduce es estar en movimiento.

Aunque mis hijos siempre fueron deportistas, él tae kwon do y ella patín, yo siempre fui un poco vaga... hasta que me encontré con las ruedas.

Pero les cuento una cosa: Siempre me gustó patinar y siempre quise ir a patín y, cuando era chica, mi papá nunca me dejó porque decía que me iba a romper una pierna.
Un día descubrí que en un club de mi ciudad había patín para adultos y me anoté. 
Lo primero que le dije a la técnica fue -Vengo a patinar, ¡ahora me puedo pagar la rotura de la pierna sola!-. Y así empecé. Creo que allá por el 2004.

¿Y saben qué?

Muchos años después, no me rompí la pierna, me rompí la muñeca... pero ¡puede fallar!
Estoy ansiosa por volver a la pista.



20 de julio de 2021. El inicio y el final de la clase de patín😅

   


















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